lunes, 8 de julio de 2013

Reflexión prevacacional

En este 2013 el Grupo Evolución hemos vuelto a presentarnos a las elecciones. Todos los candidatos somos conscientes del más que probable resultado que obtendremos (entre un tercio y la mitad de los votos que conseguirá la actual Junta), pero nuestra conciencia apela por seguir en la batalla (batalla desde el buen rollo y las buenas maneras, por cierto).

 En mi caso particular, en 2011 y tras varios años de profesión me propuse estar más “metido” en los asuntos de nuestro Colegio, para estar más informado sobre los temas que nos afectan, y para echar una mano en lo posible.
Me encontré con una situación un tanto preocupante, aunque temida y esperada por mí. El número de colegiados veinteañeros y treintañeros es muy reducido, y eso sin entrar a valorar cuántos de esos colegiados jóvenes se muestran activos en el día a día de nuestro Colegio y Asociación… Por ello, decidí entrar de lleno en los temas que a todos, jóvenes y veteranos, nos preocupan y deben preocupar, pues son difíciles los tiempos que corren, y extraños los aires que soplan desde Europa.

Estas tres “temporadas” en la oposición, tratando de hacer entrar un poco de brisa al mustio ambiente que se respira en el Colegio y Asociación, me han servido para cuatro cosas principalmente:

·         La primera y más importante, encontrarme con gente de toda clase y condición en este Grupo Evolución, con nuestras diferencias, nuestras semejanzas, y que han resultado ser en su gran mayoría gente cojonuda, hablando rápido, mal y de manera justa.

·         La segunda, conocer más en profundidad lo que se mueve por el Colegio, los logros (haylos, y muchos) del Decano y su equipo, y también las prácticas demasiado individualistas en mi opinión, que enturbian gravemente el aspecto del Colegio, y que terminan por dar un tufillo extraño…cuando menos extraño.

·         La tercera, cumplir con mi propia conciencia, haciendo lo que creo que debo hacer, colaborando para que todo asociado y colegiado consiga el apoyo e información que yo he echado en falta.

·         Y la cuarta y más desalentadora...La mayoría de personas se preocupa por un colectivo cuando realmente cree que lo necesita.
Es triste, pero parecer ser así. Cuando ni tan siquiera muchos de nuestros amigos y contactos se preocupan de verdad por votar, ¿qué podemos esperar de aquellos que apenas saben quiénes somos?
Quizá sea fruto de mi negatividad prevacacional, ya cansado de mis responsabilidades y pensando cada vez más en desconectar en la playa (queda poquito Juan Luis, queda poquito…), pero me da la sensación de que ni nosotros estamos preparados para entrar en el COITAE, ni el COITAE está preparado para que entremos nosotros. El Grupo ITA Evolución pretende contar con todo colegiado y asociado para contribuir a llevar a nuestra profesión a donde debe y merece, pero casi todo colegiado prefiere un patriarca que se busque las habichuelas, y si es con artes extrañas y poco apropiadas pero sin molestar, pues adelante, al menos no molesta…

En fin, “hastiísmo” en mi organismo. Espero que este hastío no me supere. Yo mismo di nombre a este grupo, yo mismo le di un tono amable a los comunicados, y hasta me permití el lujo de poner la letra redondita y violeta, dando un carácter totalmente distinto de lo que se venía viendo hasta ahora, la austeridad era demasiado habitual entre los ingenieros. Después se han sumado enormes compañeros a este barco, cogiendo el timón a través de este gran blog, con la colaboración de varios de los “clásicos” y sus comunicados a través de e-mails con un gusto exquisito, con el espíritu crítico y constructivo del que este Grupo siempre hace gala.
 ¿Ahora qué?...Ahora supongo que me toca playa. A mi regreso abriré de nuevo el cajón para ver qué encuentro.

 Permitidme una última frase de charla constructiva a todos vosotros:

<<Quien quiere hacer algo, encuentra un camino. Quien no quiere hacerlo, encuentra una excusa>>
Y por último, estoy seguro de que yo mismo debo mejorar y solucionar todos mis errores, porque no creo tener el derecho de criticar abiertamente a los demás. Por eso os ruego que cojáis este mensaje como un consejo, no como una reprimenda. Cada cual tiene sus circunstancias, y las maneja como bien puede. Tan sólo quiero que recapacitéis sobre el Colegio, no pretendo dar lecciones a nadie.

 <<A quien juzgue mi camino, le presto mis zapatos>>

 Hasta pronto amigos.
Fdo. Juan L. Rocha

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